Exeurodiputado del PSOE
Domenec Ruiz Devesa
En 1995 yo estaba terminando el bachillerato en Madrid. En aquel momento pude ya ver en televisión, si la memoria no me engaña, el debate entre Jospin y Chirac en las elecciones presidenciales. Lionel hizo una gran campaña en circunstancias muy difíciles. Los socialistas de toda Europa, no solo de Francia, non sentimos muy orgullosos. En 1997 me adherí al PSOE y justo ese año Jospin se convirtió en primer ministro de Francia encabezando la izquierda plural, una experiencia que recordaba a la del Olivo en Italia. Sus cinco años de gobierno con logros concretos fueron también un ejemplo para el socialismo español, como las 35 horas, o la ley de parejas de hecho. Para nosotros Jospin era un socialdemócrata clásico capaz de relanzar la economía y a la vez expandir las políticas de bienestar, una fórmula difícil de lograr, como ahora Pedro Sánchez en España. Coincidió su gobierno con una época de optimismo en Francia y Europa, que no hemos vuelto a tener desde entonces. Hasta Francia obtenía grandes éxitos deportivos, en fútbol por ejemplo. En 2002, el resto de la izquierda dejó solo a Jospin en la elección presidencial, con el resultado conocido. Ojalá no volvamos a tropezar con la misma piedra. En todo caso, el legado de Jospin es inmenso. No tuve ocasión de conocerlo en persona, lo que lamento. Inspiró a muchos socialistas en toda Europa, y sus ideas siguen siendo relevantes, por lo que en nuestra memoria y acción siempre permanecerá. Descanse en paz.